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Entrevista a la Sra. María Haydee Aguilar, laquista, presidente
del Consejo de Notables de la Fundación Cultural Argentino
Japonesa.
¿Qué nos puede decir acerca de la laca japonesa?
MHA-Las primeras lacas orientales llegaron a Europa a principios
del siglo XVII. Los muebleros de la época intentaron crear un
tipo de mueble con barniz brillante coloreado y pintado, que fue
la gran moda del 700.
Al final del siglo el arte en la China decaía y aparecían en el
mercado europeo pequeñas piezas con fondo de oro y exquisita
ejecución, lo que hizo creer que el arte de la laca era
prerrogativa del Japón.
Los navegantes japoneses que llegaban a las costas de China
obtenían objetos que reprodujeron, sin enseñanza alguna. La
cultura milenaria pasó indudablemente por Corea.
El Rhus, la planta necesaria para laquear, que fuera natural de
la región pudo ser introducida, también como vástagos o
simientes, originando las plantaciones en Japón.
La extracción de la resina es una técnica que no cambió y es
similar a la de la goma o caucho. La técnica de la aplicación si
se quiere conseguir un especial brillo y resistencia debe estar
perfectamente endurecida y seca y repetir la operación hasta
lograr el grosor justo.
Luego puede ejecutarse la parte noble de la obra, que se realiza
a pincel, adicionando pigmentos coloreados, enriquecidos con
incrustaciones de oro o plata. La laca puede ser también grabada
o tallada según el uso a darle.
En el siglo XVII casi todos lo muebles de las familias ricas
eran lacados. Las estatuas de madera en China se hacían en
varias partes, en Japón no. La laca seca se realiza tanto en
China como en Japón, en este caso cubierta totalmente con
sutiles hojas de oro.
En Kioto con el progreso económico del país surgieron las
familias de una sociedad aristocrática y en esa época el arte
que más se incrementó fue el laqueado. Además del uso de objetos
de adorno se aplicaba al embellecimiento de los interiores de
los nuevos palacios y a la terminación de los muebles.
¿Podría hacer
mención de algunos artistas destacados en esta especialidad?
MHA - El periodo Momoyama dio a Japón varios artistas
lacadores de gran valor. Una de las técnicas preferidas
consistía en realizar sobre un fondo liso de oro una decoración
en relieve también en oro, generalmente representando
crisantemos u otras flores, con incrustaciones de madreperla o
de láminas de plata recortadas.
A fines del período se hace famoso Kogetsu, nacido en Kioto.
Alejado de la escuela de pintores de Tosa, se dedicó a la laca,
mezclando y utilizando en sus obras todos los estilos y todas
las técnicas, agregando una nueva que consiste en las
incrustaciones de láminas de plomo, recortadas en forma de
flores, animales o rocas, que resaltan en la luminosidad de los
fondos lisos de oro o negros brillantes, con un efecto
sorprendente.
En el periodo Tokugawa la laca llegó a la perfección. El
elemento decorativo de fondo sigue siendo el oro como Marie
(pintura rociada), pero grandes pintores crearon obras maestras
de una elegancia y variedad de estilos jamás superados.
En la época Edo, el Japón atravesó un periodo de
bienestar que formó una clase de ricos mercaderes que competían
con el lujo de los nobles. La laca recibió un impulso enorme
aplicada a muebles, escritorios y la moda de los inro y cajitas
para el tabaco.
El gran artista Ogata Korin (1658-1700) fue el más grande
lacador del Japón de todos los tiempos. Las superficies
ligeramente opacas y perfectamente iguales, como si se trataran
de bloques macizos de oro, son difíciles de describir. En la
actualidad, sus lacas son muy raras de conseguir.
¿Como se desarrollo esta disciplina en la Argentina?
MHA - Un reconocido artista plástico y poeta japonés, Tomiji
Kubota, inició su tarea de maestro en el Centro Argentino de
Estudios Japoneses, de Belgrano.
Fue expositor en Salones Nacionales hasta la década del ’70.
Trabajó en los EEUU en la reparación de un biombo Coromandel.
También reparo obras en el Museo de Arte Decorativo de Buenos
Aires.
El maestro Kubota transmitió sus enseñanzas y somos constantes
sus seguidores en este arte, junto a algunos que ya no están y
recordamos, como a Angel Pensabene y Regina Agnone.
Ma. Haydee Aguilar. Es docente, laquista, poeta de haiku y
preside el Consejo de Notables de la FCAJ.
Entrevista Ayako
Kishimoto
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